Mas luz!

En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea. Decía: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca.»

La ropa de Juan estaba hecha de pelo de camello. Llevaba puesto un cinturón de cuero y se alimentaba de langostas y miel silvestre. Acudía a él la gente de Jerusalén, de toda Judea y de toda la región del Jordán. Cuando confesaban sus pecados, él los bautizaba en el río Jordán.

Mateo 3, 1 – 2, 4 – 6

Queridos lectores,

¡Juan el Bautista causa un gran revuelo! No solo su ropa es sorprendente, sino también su mensaje. Él invita a la gente a volverse a Dios. El razonamiento es fascinante: el reino de los cielos está cerca. Llama a la gente: ven a Dios. ¡Con él, la luz es vida! ¡Está muy cerca! - El que se vuelve hacia Dios, se vuelve hacia la luz. Porque Dios es luz y en él no hay ninguna oscuridad. (1 Juan 1:5)

Lo importante que es la luz para las personas, leí recientemente en la revista de la compañía de alimentos suiza MIGROS (Migrosmagazina). En una entrevista, la filósofa Patrizia Hausheer (35) dijo: "Es una tarea de la vida ir más allá de la necesidad de aclarar solo los problemas obvios. Comer bien, viajar, ir al cine ... eso no puede ser todo en la vida. Para Platón, las ideas son la luz. Tenemos que avanzar más hacia la luz. En la cueva en que está oscuro y no muy inspirador, uno sale, puede deslumbrar algo primero. Sin embargo, la luz nos lleva a nuevas ideas, a nuevas ideas "(MM4, 21.1.2019, p. 27)

Para Juan, la luz no es una idea filosófica, sino una persona concreta: Jesucristo. El dice: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. (Juan 8:12)

Juan muestra el camino para salir de la cueva viviente, vívidamente oscura, en la que vive tanta gente. Personas que están insatisfechas con una vida que consiste solo en la satisfacción de sus necesidades. Quieren más que comer y beber, ir de vacaciones, ir al cine (añado: quieren más que la familia y la carrera). Estoy de acuerdo con la señora Hausheer: eso no es todo en la vida. Hay mas La vida obtiene calidad, obtiene profundidad cuando el hombre se vuelve a Dios y ve a Dios. En Jesucristo, Dios se hace visible.

Cuando el fariseo en su fanatismo religioso persigue a Saulo a Damasco y quiere exterminar a los cristianos, de repente una luz brillante brilla a su alrededor en medio del brillante sol del mediodía. Cegado, cae al suelo. La luz es tan brillante que temporalmente se vuelve ciega. Él cayó al suelo y oyó una voz que le decía: —Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? —¿Quién eres, Señor? —preguntó. —Yo soy Jesús, a quien tú persigues —le contestó la voz—. (Hechos 9 y 22)

Este encuentro con Jesús, la luz de la vida, lo cambia todo. Saúl encontró la salida de su mente oscura, que estaba llena de odio por los cristianos. Saulo se convirtió en Pablo, un precursor del evangelio.

Juan el Bautista fue el gran pionero del Mesías. «Voz de uno que grita en el desierto: “Preparen el camino para el Señor, háganle sendas derechas.” (Mateo 3:3)

A Juan el Bautista derramó las multitudes. Para muchos de nosotros es a menudo al revés. Sin embargo, conozco a muchos cristianos, mujeres y hombres, que entran en el desierto de la vida de un solo ser humano. Quien acude a alguien que se sienta en su "Cueva de la pena" y no encuentra la manera de iluminarse. Hay estos cristianos que acuden a alguien que no tiene más poder para sus vidas, lo cual está abrumado. O quienes acuden a alguien que se sienta solo y abandonado en el hueco de su enfermedad.

En las próximas semanas les deseo a ustedes ya mí el coraje de ir a la gente y ayudarles a poner obstáculos a un lado. Obstáculos que les impiden vivir. Rezo para que los cristianos no pongamos obstáculos a los demás, sino que sean los precursores de la vida. Dios nos ayude a llevar a los demás un rayo del amor de Dios.

Dios te bendiga!

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